Australia: Part I. New South Wales & Sur Queensland

Hola de nuevo!!

El día 6, huyendo de las adversas condiciones meteorológicas de las que gozamos  en Sydney y de nuevo al volante de nuestra amada Hippie Camper, dejamos la gran ciudad para disfrutar de la famosísima coste este australiana (mitad Norte de New South Wales y casi todo Queensland).

El primer día, depués de adaptarnos de nuevo a una vida en 4m2, pusimos rumbo a Katoomba, capital de las Blue Mountains (un hermano pequeño del Gran Cañón del Colorado pero muy frondoso). Pero como no podía ser de otra manera, al llegar allí, empezó a diluviar y tuvimos que refugiarnos en el primer cámping que encontramos, dejándolo todo para otro día.

A la mañana siguiente, y con el cielo ya más despejado, pudimos disfrutar de la vista de las Three Sisters y de la amplitud del valle. Como no había mucho más que ver, decidimos empezar con nuestros palizones de conducir y nos dirigimos hacia Newcastle (los australianos son poco originales y repiten nombres de ciudades que ya existen, incluso dentro del mismo país), una ciudad muuuuuuuuy bonita con fábricas enormes, depósitos de petróleo gigantes, un río marrón como el chocolate, unas olas de 3 metros y un océano tan transparente como El Bogatell en un día de lluvia. Al menos el cámping tenía wifi gratis.

Al tercer día la suerte cambió un poco. Para empezar bien el día, fuimos a saludar a unos koalas bastante dormilones en una reserva natural a las afueras de Newcastle. Tras otro palizón de conducir (aquí las distancias son bastante espectaculares), nos plantamos en un pueblecito llamado Laurieton. Como nuestro espíritu aventurero nunca nos abandona, nos metimos por el primer camino sin asfaltar que vimos y tras media hora dando botes con la furgo, llegamos a un rincón bastante encantador. Un pequeño cámping al lado del mar al estilo DOC neozelandés, plagado de canguros. Al verlo, y a pesar de que nos costó más de 20 euros por un lavabo y duchas de agua fría, nos tuvimos que quedar a dormir.

Al día siguiente, como ya empezábamos a echar de menos nuestras caminatas, nos calzamos nuestras chanclas de trekking y nos acercamos a Diamond Head, vistas al océano. Sin más. De allí nos acercámos a Port Macquarie, Kempsey, Nambucca Heads y una infinidad de minipueblos, todos vistos con un simple “drive thru” de un par de minutos, de lo bonitos que eran. Aquel día llegamos hasta Urunga, dónde dormimos en un cámping bastante bueno-bonito-barato.

El viernes hicimos un pequeño paseo desde el cámping hasta la playa a través de unos manglares. Qué sorpresa al encontrarnos con una familia de delfines saltando y nadando hacia nosotros cuando ya nos íbamos!!! Tras pasarse 10 minutos haciendo surf en las olas nos dijeron adiós con las aletas y a Martina se le cayeron un par de lagrimillas de la felicidad. De nuevo en la Pacific Highway hicimos dos o tres “drive thru” más a través de Coffs Harbour, Grafton y Mclean. Aquella noche, al no encontrar nada que nos gustara lo suficiente como para quedarnos, decidimos hacer el punky en un sitio idílico. Una zona de descanso para camiones sólo separada de la autopista por una fina hilera de arbustos. Para acabar de arreglar la situacón, empezó a diluviar, con lo cual hubo que cerrar las ventanas. El resultado fue 35ºC a la sombra con una humedad del 2000%. Vamos, una noche para olvidar.

Al despertar, mucho más cansados de lo que nos acostamos, pusimos rumbo hacia Byron Bay: un MUST de Australia y, según la  Lonely Planet, la Tierra Prometida. Si lo que buscas es sexo, drogas y surf este es tu pueblo. Nosotros de sexo ya vamos servidos, de drogas nos estamos quitando y de surf no tenemos ni idea… Después de preguntar precios en 5 cámpings bajo una lluvia torrencial y con los ojos como platos por lo desorbitados de los mismos (50 euros por un trozo de tierra y un lavabo) reculamos unos km hasta el vecino pueblo de Lennox Head, donde pasamos la tarde refugiados de la lluvia.

El domingo volvió a brillar el sol, y tras visitar un mercado al lado del cámping, volvimos a Byron Bay para ver si con luz nos mostraba otra cara. Pero no hubo suerte, y ya un poco cansados del rollito surfero decidimos dejar  la costa y adentrarnos por los pueblecitos más perdidos del interior. Por el camino nos encontramos con un mercado muy alternativo y un poco más adentro llegamos a Nimbin, un pueblecito plagado de abueletes anclados en la era hippie de los años 70, fumando hierba sin parar. Aquel día llegamos a dormir a los pies del Mount Warning con la intención de hacer una excursión hasta la cima al día siguiente.

Pero el día amaneció con nubes bajas, con lo que nuestra idea se quedó en eso. De nuevo, el morro de la frago se dirigía hacia la costa. Íbamos de cabeza hacia otro MUST: Surfers Paradise (primer pueblo de Queensland). ¡¡¡Vaya pedazo de madruño!!! Tardamos 30 minutos en cruzar los cien rascacielos que hacían sombra a los millones de surfistas que había en la playa. Salimos corriendo de allí, que de LLorets y Benidorms ya tenemos en casa! A las cinco de la tarde ya estábamos leyendo en un cámping muy extraño al sur de Brisbane.

El martes, antes de visitar Brisbane, fuimos a otra reserva natural a ver más koalas. Ya echábamos de menos esas narizotas gordas y esas simpáticas manos con dos pulgares. Brisbane es un Sydney en tamaño más reducido pero con un poco más de encanto. De allí nos fuimos a dormir a un pueblo bastante bonito llamado Noosa.

A la mañana siguiente y bajo un sol radiante, nos dirigimos a la playa! Fue el primer baño en tierras australianas y era necesario hacerlo ya, antes de ir más al norte, ya que a unos 100 km de allí ya no es aconsejable hacerlo por culpa de las famosas Irukandji. Además había “vigilantes de la playa” apatrullando por mar y tierra, y la zona de baño estaba delimitada por banderas, lo cual quería decir: playa limpia de tiburones, cocodrilos o cualquier otro animal que quisiera comernos. El día pintaba bastante bien: bañito, solete, sushi para comer, heladito italiano… todo perfecto! Pero al llegar a la furgo, qué pasa? Pues multita para los turistas. Habíamos aparcado en un sitio que ponía “2P” (¿como entendemos nosotros que sólo se puede aparcar 2 horas?) y parece ser que eso quiere decir paga 40$ de multa. Somos de lo más espabilados. Con 40$ menos en el bolsillo pero con un moreno de lo más saludable pusimos rumbo a Rainbow Beach. Como tenemos un imán para las carreteras poco transitadas y no asfaltadas, lo que debía ser un rato se convirtió en dos horas y media de saltos furgoneteros (la verdad es que en el fondo nos encanta). Una vez asentados en el cámping nos fuimos de paseo y, calle por aquí, calle por allá, nos plantamos sin quererlo en un sito llamado Carlo Blowhole: una duna de 120 metros de altura desde donde vimos unos atardecer espectacular!

Con el ánimo subido y después de uno de nuestros desayunos épicos (que se notan en la cara de Martina) acabamos en Hervey Bay, en un cámping bastante collonut, con piscina y todos los extras que se le puedan pedir. Pero cómo la vida no siempre es perfecta, por la tarde cayó el diluvio más espectacular que se haya visto nunca desde tiempos de Noé. El show que dimos recorriendo el cámping con ollas, sartenes, comida y bebida desde la frago hasta la cocina, completamente a oscuras y con nuestras linternas en la frente, fue épica. Cabría destacar que habíamos hecho la colada 1 hora antes.

Desde entonces y durante dos días seguidos todo lo que hicimos fue conducir 750 km, comer y dormir. No había nada, pero nada, que valiera la pena, a parte de dos pueblecitos uno al lado del otro cuyos nombres eran Agnes Water y 1770 (taaaaaaaaaaaa hecho daño con el nombre). El domingo pasamos la noche en Mackay, y casi nos quedamos sin cena por culpa de una zarigüella muy curiosa!

Ayer nos levantamos con el espíritu aventurero, así que decidimos dejar la costa nuevamente para visitar el Eungella National Park. Se podía acceder al parque por dos sitios, y empezamos por Broken River. Nuestra intención era hacer una excursioncilla hasta un mirador, pero al salir de la furgo vimos a una pareja que volvía. Pero no lo hacían solos. Dos sanguijuelas venían enganchadas en la pierna del chico. Así que dimos media vuelta y decidimos ir a ver otro bichejo más entrañable: el ornitorrinco. Pero tras un largo rato  esperando y, obviamente, bajo la lluvia, nos fuimos sin verlo. Así que nos dirigimos a la otra entrada del parque: Finch Hatton Gorge. La cosa se puso interesante: teníamos que cruzar un rio. Tras pensarlo durante unos instantes, decidimos cruzarlo, y sudando la gota gorda lo logramos. Pero lo que no sabíamos era que todavía tendríamos que cruzar tres más! Finalmente llegamos al cámping (por llamarle de alguna manera) más salvaje en el que hemos estado nunca! Es muy difícil de describir, pero lo más similar sería el campamento de Supervivientes. La joya de la corona: la ducha; una cabaña con tan solo tres paredes. Ver nuestra imagen en el gran espejo con todo el bosque tropical a nuestras espaldas, mientras nos caía el agua que salía directamente del río, es algo que vamos a recordar durante mucho tiempo… No ha parado de llover durante toda la noche, así que a las 7 de la mañana, preocupados por si la crecida de los ríos no nos iba a permitir llegar hasta la civilización, nos hemos puesto en marcha. Hasta que hemos encontrado un lugar muy idílico en la orilla del mar, donde hemos parado a desayunar bajo unas palmeras. Ahora estamos en Airlie Beach, y por supestísimo, sigue lloviendo…

La verdad es que lo que hemos visto de Australia hasta ahora (que no es poco: unos 4.000 km) nos ha defraudado bastante… A no ser que seas un enfermo del surf o de la pesca, no hay mucho que ver ni hacer. Eso sí, si lo que estás buscando es vida salvaje, este es tu país. Estos son los animales con los que hemos estado conviviendo estas dos semanas:  canguros, dragones del tamaño de una pierna, koalas, kookaburras y otras mil especies de aves, emus, murciélagos más grandes que Batman, wallabies, arañas del tamaño de un puño (Andrés, te habrían encantado!!), tortugas, ranas y sapos de todos tipos y colores (incluso fluorescentes), wombats, serpientes y una infinidad de insectos. Y eso que todavía no hemos bajado al fondo del mar! Aún no hemos visto a Nemo y estamos empezando a desesperar!! Parece mentira que en el país con el mayor arrecife de coral del mundo nos esté costando tanto encontrar centros de submarinismo!

Ahora nuestras esperanzas están puertas en Carl… Si sale bien, ya os explicaremos quién es.

Un besote a todos y ¡¡¡¡¡¡¡Feliz Navidad!!!!!!! Comeros algun galet y algún canelón por nosotros!!!! Haremos todo lo posible por no comer sopa de sobre o algún otro manjar de backpacker el día de Navidad!!!

Seguiremos informando.

ALBUM DE FOTOS

8 comentarios en “Australia: Part I. New South Wales & Sur Queensland

  1. Hola mis muchachitos!!!!

    Me quedo muerta, no te gusta tu pais/continente soñado fill?

    Nos alegramos mucho ver de nuevo movimiento en vuestro cuaderno de bitacora, esperamos siempre con impaciencia vuestros relatos, son una pasada, las aventuras que nos contais nos mantiene con los ojos como platos cada vez que haceis un nuevo apunte en el blog.

    En mi opinion creo que NZ os ha dejado demasiado alto el liston, quiza no debais comparar, sino, disfrutar de lo bonito o de lo feo del nuevo lugar que esteis conociendo.

    Ahora quiza tendriais que ir pensando en parar y pasar la navidad “tranquilicos” no?.

    He visto las fotos y entre tantos bichejos, en reconocido a uno que me resulta muy familiar, ostras no si es Martina!. esta muy guapetona con ese pelito, teneis muy buen aspecto los dos.

    Bueno hijos, os deseamos unas Felices Navidades, y que el clima sea mas benevolente

    Cuidadito con los animalillos, no identificados…..

    Os conectareis al skype el proximo viernes a la nit, es la nit bona, porfa.

    Besazos gordos, gordisimos

  2. M’agraden molt les fotos, sobretot la del cangur estirat a la gespa posant per a vosaltres, i la que la Martina està asseguda en un banc, d’esquena.

    Per Nadal no tindreu galets, però feu la menja típica: kookaburres farcides al forn!!

    xarrem un dia d’aquests!
    g.

  3. Chicos! Vaya calamidades que estais pasando no?

    Me temo que no estamos en el mismo pais porque nosotros aun no hemos visto una sola nube…

    Por fin os puedo escribir algo desde aqui, en sydney las wifis parece q dan alergia…el caso es que estamos en melbourne, hemos hecho la great ocean road y mañana nos vamos a darwin a ver Kakadu national park. Estaremos en sydney el 28 y desde alli iremos subiendo hasta llegar a Cairns el 7 que volamos de vuelta a Brisbane y despues Dubai-Madrid. A ver si de alguna manera coincidimos pero con las pedazo distancias que hay aqui no va a ser facil. Os dejo un numero español y otro australiano por si hubiera suerte, dadme uno vuestro por si acaso.

    Pasamos nochevieja en Brisbane pero imagino que vosotros ya estareis arriba…
    Bueno besitos y feliz calurosa navidad!!!

    agus

    1. Hola!!! Pues que suerte tienes, niño… hace unos diez días que no vemos el sol, y no se puede estar en ningún sitio porque hay unas tormentas espectaculares!! Ahora estamos en Airlie Beach parados un par de días para pasar hoy Nochevieja y mañana Navidad. Cuando cojáis el coche y vayáis subiendo para Queensland y id escuchando la radio si podéis porque hay anuncios de tormentas todavía más fuertes, desbordes de ríos que cortan carreteras y ciclones (esperemos no verlos ni por asomo…). No sé a qué temperatura habéis estado por ahí abajo, pero aquí estamos entre 26 y 31, con humedad del 90%!! Nosotros seguiremos subiendo hasta Cape Tribulation de ahora hasta el día 10, así que cuando esteis por Queensland volvemos a hablar para intentar coincidir por el camino o en Cairns. La nochevieja no tenemos ni idea de donde la vamos a pasar….
      Te dejo el móvil de Sergio, que es el que llevamos: 0034607816935.

      Besitos y Feliz Navidad 🙂

  4. Ja ens avisareu quan pari de ploure!!
    Voleu dir que la frago no es un vehicle amfibi is us heu ficat fa tres setmanes dins el Pacífic sense adonar-vos-en!!
    Les fotos, precioses. Ja veig que domineu bé l’art de la fotografía.
    Molts petons i Bon Nadal

  5. hola!!! Feliz Navidad soletes,ya vemos todas las aventuras que estais pasando.
    Por lo que percibo aún no has encontrado tu Australia ,o es que te nos estas haciendo mayorcito y els surf y su mundo ya no te encanta tanto.
    Oye muchos muchos besos y abrazos para Martina y axuxxxxon para ti FELIZ NAVIDAD……………………..

    1. Sí, la verdad es que me estoy haciendo mayor ahora busco el Shangri-la y cosas mas místicas!!!!!!
      Feliz navidad y comed todos los turrones que yo no he podido!!!!
      Muchos besos

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